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Necesitas:
• Dos tazones
• Agua
• Un trozo de lana o una tira de franela
• Tierra
Montaje:
Mezcla un poco de tierra con agua en uno de los tazones. Colócalo
sobre una caja para que quede a un nivel superior que el segundo tazón.
Ahora suspende el trozo de lana del borde del tazón superior,
de tal manera que se sumerja en el líquido. El otro extremo
de la lana deberá caer en el tazón inferior. Después
de un tiempo, verás gotas limpias caer por la lana al segundo
tazón.
¿ Qué está sucediendo?
La lana sirve como puente para que el agua se adhiera y traslade, debido
a su atracción capilar y bajo el efecto de la fuerza gravitacional.
Las partículas suspendidas de tierra quedan atrás.  |
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